Flotas eléctricas: qué son, ventajas y cómo implementarlas

Tabla de Contenido:
La transición hacia la movilidad sostenible es una prioridad para muchas empresas que buscan reducir su impacto ambiental y optimizar costos operativos. En este contexto, las flotas eléctricas representan una solución eficiente y responsable.
Esto es muy importante porque puede contribuir a que se disminuyan las emisiones de CO2, cuya tasa de crecimiento ha sido, en promedio, del 60% a nivel mundial en los últimos 5 años.
Así que si estás evaluando este cambio, aquí te explicamos qué son, sus principales ventajas y cómo implementarlas en tu negocio para tener éxito a largo plazo.
¿Qué son las flotas eléctricas?
Las flotas eléctricas son vehículos que funcionan a partir de energía eléctrica en lugar de emplear combustibles fósiles.
Gracias a esto, a diferencia de los vehículos convencionales, son más sostenibles y silenciosos, lo que es beneficioso para el medio ambiente.
Estos vehículos están pensados para usarse para diferentes fines, como transporte personal, reparto de mercancías, servicios públicos, transportes de carga, etc.
Ventajas de las flotas eléctricas
Ahorro en costos de mantenimiento
Al reemplazar los vehículos de combustión por flotas eléctricas disminuye la cantidad de servicios y mantenimientos que se deben realizar ya que, además de contar con menos piezas móviles, también hay una tasa menor de fallas.
Esto permite también ahorrar dinero en refacciones y repuestos. Solo se debe dar seguimiento a las indicaciones del fabricante para saber cada cuánto se debe llevar al taller a revisión.
Beneficios tributarios
En México hay ciertos beneficios para los vehículos eléctricos, incluidas las flotas. Algunos de los principales son la exención de impuestos sobre Tenencia o Uso de Vehículos, aplicando una tasa del 0%. Además, no se debe pagar el Impuesto Sobre Automóviles Nuevos (ISAN).
Por otro lado, están las deducciones fiscales, ya que la ley del Impuesto Sobre la Renta (ISR) permite una deducción de hasta $250,000 pesos sobre la inversión inicial en autos eléctricos.
Es importante tener en cuenta que estos beneficios pueden modificarse en cualquier momento, por lo que las empresas que quieran formar su flota eléctrica tienen que estar informadas al respecto.
Disminución de emisiones contaminantes
Los vehículos eléctricos ayudan mucho a cumplir los objetivos de sostenibilidad empresarial, pues no emiten gases contaminantes y permiten que contribuyan al medio ambiente, disminuyendo el impacto de sus actividades en el cambio climático.
Esto gana más relevancia en un contexto donde las regulaciones ambientales se han vuelto más estrictas y las organizaciones se encuentran bajo presión para adoptar prácticas más sostenibles.
Además, las flotas eléctricas son más silenciosas, lo que ayuda a mejorar la calidad de vida en entornos urbanos.
Innovación y modernización de las empresas
Emplear tecnología eléctrica en las flotillas proyecta una imagen corporativa responsable y moderna, lo cual es cada vez más valorado por clientes y sociales comerciales.
Las compañías que adoptan soluciones sostenibles suelen percibirse como comprometidas con el futuro, lo que se traduce en una ventaja competitiva en el mercado.
Asimismo, al emplear flotas eléctricas las organizaciones pueden acceder a nuevas herramientas digitales de gestión, porque muchos modelos están equipados con sistemas avanzados de monitoreo y telemetría, que ofrecen datos en tiempo real sobre rendimiento, consumo de energía y autonomía.
Ahorro en costo de operación
Las flotas eléctricas contribuyen al ahorro económico en gastos relacionados con el precio del combustible, pues los vehículos que no son de combustión gastan menos energía por cada kilómetro recorrido.
Aunado a esto, los servicios que requieren son más sencillos y menos costosos, ya que cuentan con menos piezas móviles propensas al desgaste.
Por ejemplo, no necesitas cambiar el aceite con regularidad, ni lidiar con complejos sistemas de escape, lo que hará que la empresa ahorre mensualmente una cantidad importante de dinero, que puede invertirse en otras áreas de oportunidad.
Mayor bienestar de los conductores
Las flotas eléctricas no emiten ruido, lo que tiene un impacto importante en el confort de los conductores y los acompañantes, pues ayuda a reducir el estrés y a manejar de manera más tranquila y eficiente.
Esta característica no depende de la velocidad a la que se maneja. Sin importar que se vaya a un ritmo acelerado, no hay casi emisión de ruido.
¿En qué tipo de empresas se pueden incorporar flotas eléctricas?
Logística y transporte
Las empresas de logística y transporte son una de las candidatas más fuertes para las flotas eléctricas, ya que operan grandes volúmenes de unidades para recorrer rutas urbanas, y pueden beneficiarse de los menores costos operativos.
Además, este tipo de flotas permiten optimizar rutas, garantizando un uso más eficiente de los vehículos y una mejor planificación de entregas, ganando una ventaja competitiva.
Servicios públicos
Las organizaciones de servicios públicos: energía, agua o telecomunicaciones también pueden aprovechar las flotas eléctricas para sus operaciones.
Lo anterior, debido a que estas unidades son ideales para recorridos programados o tareas específicas en áreas en las que la sostenibilidad es crucial.
Aunado a esto, el uso de flotas eléctricas en estas industrias mejora la percepción de los consumidores, pues cada vez se valora más el compromiso ambiental de las empresas que proveen servicios esenciales.
Construcción
Aunque es menos común, las constructoras también pueden adoptar flotas eléctricas, mayormente para transportar materiales ligeros.
Esto, además de reducir la emisión de CO2, permite cumplir con las normativas locales y generar una imagen más sostenible en un sector que está fuertemente asociado a los altos niveles de contaminación vehicular.
Además, los vehículos eléctricos ayudan a tener un horario más amplio de operaciones, pues emiten menos ruido. Así se pueden agilizar proyectos urbanos sin molestar a los residentes.
Cómo implementar una flota eléctrica
Para que las compañías puedan implementar flotas eléctricas de buena manera, es necesario tener un plan estructurado. Por ello, te detallamos a continuación los pasos esenciales:
1. Evalúa la flota actual
Antes de buscar el cambio, tienes que evaluar el estado de tu flotilla vehicular actual.
Pregúntate lo siguiente:
- ¿Cuántos vehículos puedo sustituir por eléctricos?
- ¿Qué rutas y distancias promedio recorren las unidades?
Con esta información, es más fácil determinar el tipo de vehículos que se requieren según las necesidades operativas de tu negocio.
2. Determina un plan de infraestructura
Uno de los puntos más importantes de los vehículos eléctricos es planificar dónde y cómo se cargarán para que las operaciones no se detengan en ningún momento.
Se debe considerar si se necesitan instalar estaciones de carga en la empresa, colaborar con estaciones públicas o implementar otras soluciones como la carga rápida.
3. Capacita a los conductores y técnicos
Todo el personal que estará a cargo o usará los vehículos eléctricos tienen que recibir la capacitación adecuada para poder operar la flota y mantener en funcionamiento las unidades.
Esto implica desde la formación en la carga eficiente de los mismos hasta aprender las características más importantes de seguridad para evitar riesgos innecesarios.
4. Monitorea y optimiza
Cuando ya se esté haciendo el cambio hacia la flota eléctrica, es muy importante dar seguimiento y monitorear el rendimiento de los vehículos. Así podrás realizar ajustes a tiempo.
Puedes usar software de gestión de flotas para tener un mejor rendimiento por medio de la optimización de rutas.
Principales retos de las flotas eléctricas
Introducir nuevas tecnologías no es tan sencillo, por lo que se deben tener en cuenta los retos que enfrentan las empresas al optar por flotas eléctricas:
Costos de inversión
Actualmente, existen pocas opciones de vehículos eléctricos asequibles, y esto se complica más cuando se trata de transporte más pesado. Por ejemplo, la consultoría de gestión global Roland Berger dio a conocer que los camiones eléctricos podrían costar hasta el triple que los modelos diésel que son comparables.
Gastos de mantenimiento
Aunque los vehículos eléctricos tienen pocas piezas móviles y eso te permite ahorrar, sus componentes únicos, como los sistemas de alto voltaje, requieren conocimientos avanzados de mantenimiento y reparación.
Por ello, los propietarios de flotas eléctricas tienen que invertir en capacitación y equipo para su personal o contratar a especialistas externos.
Infraestructura limitada
Una de las preocupaciones principales es la autonomía de las flotas eléctricas, ya que se corre el riesgo de que en largos trayectos no haya estaciones de carga, lo que aumenta las pérdidas potenciales.
Actualmente, en México no existen tantas estaciones de carga, por lo que los recorridos deben pensarse con precisión para que no haya retrasos en las entregas y no se vea afectada la reputación de las empresas.
Alto nivel de incertidumbre
Debido a lo nuevas que son las flotas eléctricas, existen muchas dudas sobre su futuro y qué tan eficientes sean o qué tan bueno sea invertir en ellas.
Hay muchos puntos débiles que se deben trabajar, como las políticas cambiantes, la depreciación de las unidades, la vida útil de los vehículos o los costos asociados a la batería.
A esto, se suma la poca predisposición de las personas frente al cambio, por lo que aún la mayor parte de las empresas opta por vehículos tradicionales.
¿Las flotas eléctricas, el futuro de la movilidad empresarial?
Las flotas eléctricas representan una muy buena alternativa frente a los vehículos de combustible; sin embargo, aún se necesita mucho recorrido para que las condiciones y la estructura eficienten su implementación y sean 100% rentables para las empresas.
Actualmente, el tema de la contaminación es una de las principales preocupaciones de las organizaciones, y por eso se busca esta transición. La buena noticia es que, aun no optando por esta solución de forma inmediata, puedes abonar al medio ambiente por medio de otras soluciones.
Por ejemplo, Move For Good de Edenred, que permite que las flotas puedan compensar las emisiones de CO2 que producen sus unidades por medio de diferentes proyectos sostenibles que se llevan a cabo a lo largo de la república mexicana.
Esta es una forma más inmediata de ayudar no solo al planeta, sino a tu imagen corporativa, por lo que es buen momento de accionar y fomentar el cambio que buscamos en conjunto.
Solicita una cotización
Charla con un miembro de nuestro equipo de ventas
Publicaciones recientes
Elige el producto que quieres cotizar
¡Nos adaptamos a tus horarios!
Un ejecutivo resolverá todas tus dudas en una llamada